¿Quieres empezar a criar hormigas pero no sabes por dónde empezar? Buenas noticias: con el equipo adecuado y algunos conceptos básicos, es mucho más sencillo de lo que parece. En esta guía, te explicamos todo, paso a paso.

¿Por qué criar hormigas?

La mirmecología —el estudio de las hormigas— es una pasión que fascina a cada vez más personas. Observar cómo se desarrolla una colonia, ver cómo se organizan las obreras, observar a una reina poniendo sus primeros huevos... es una ventana única al mundo animal, accesible desde casa.

Además, las hormigas son animales poco exigentes: no hacen ruido, no huelen, no necesitan pasearlas. Un mantenimiento mínimo es suficiente para mantener una colonia sana.

Elegir la especie adecuada para empezar

No todas las especies son igual de adecuadas para una primera cría. Aquí tienes los criterios a tener en cuenta:

  • Facilidad de cría: algunas especies son mucho más tolerantes a los errores de principiantes
  • Tamaño de la colonia: una especie de desarrollo lento será más fácil de manejar
  • Disponibilidad: debe ser posible encontrar reinas fácilmente en España

Las mejores especies para empezar son:

  • Messor barbarus: la hormiga cosechadora, ideal para principiantes. Se alimenta principalmente de semillas, no muerde y se desarrolla lentamente. Perfecta para aprender.
  • Camponotus nicobarensis: una hormiga carpintera grande y colorida, poco agresiva y espectacular de observar.
  • Lasius niger: la hormiga negra común, muy resistente y fácil de encontrar.

El material indispensable

Para empezar bien, necesitarás:

  • Un nido: el espacio vital de la colonia, donde la reina pone huevos y donde se desarrollan las larvas. Un módulo con buena regulación de la humedad es esencial.
  • Un área de forrajeo: la zona donde las hormigas exploran, se alimentan y depositan sus desechos.
  • Un sistema antiescape: para evitar fugas en tu apartamento.
  • Comida: semillas para las Messor, insectos y líquido azucarado para la mayoría de las demás especies.

Los errores a evitar

Como principiante, algunos errores son comunes:

  • Regar demasiado: el exceso de humedad es la primera causa de muerte en un nido. Menos es más.
  • Molestar a la colonia con demasiada frecuencia: las hormigas necesitan tranquilidad, especialmente en la fase de fundación.
  • Instalar una reina sola en un nido demasiado grande: empieza poco a poco, amplía a medida que crezca.
  • Poner presas demasiado grandes: una presa demasiado grande puede estresar o herir a una colonia joven.

La fundación: los primeros meses

Cuando recibes a tu reina, está sola o acompañada de algunas obreras. Esta fase, llamada fundación, es la más delicada. La reina pone sus primeros huevos y cría sola a sus primeras larvas.

Consejos para este período:

  • Coloca a la reina en un tubo de ensayo con un poco de agua (algodón húmedo) hasta que aparezcan las primeras obreras.
  • Cubre el nido para simular la oscuridad.
  • No alimentes todavía, la reina se alimenta de sus reservas.
  • Sé paciente: las primeras obreras pueden tardar de 1 a 3 meses en eclosionar.

Conclusión

La cría de hormigas es una afición accesible, enriquecedora y económica para empezar. Con una buena especie, un equipo adecuado y un poco de paciencia, verás cómo tu primera colonia se desarrolla semana tras semana.

En AntWorld, diseñamos y fabricamos nuestros módulos en Francia, especialmente pensados para acompañar a los criadores en cada etapa, desde la fundación hasta las grandes colonias. No dudes en descubrir nuestro kit para principiantes para empezar en las mejores condiciones.

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